martes, 11 de septiembre de 2007

HACIA UNA DEFINICIÓN DE CURRÍCULO

1. HACIA UNA DEFINICIÓN DE CURRÍCULO

1.1. CURRÍCULO: un concepto equívoco

El término curriculum o CURRÍCULO tiene y ha tenido numerosas acepciones y por ello numerosas definiciones. Rodríguez Diéguez (1985, pg. 21) indica que resulta un término polisémico, aunque reconoce que en la mayoría de los autores subyace la idea de planificación en cuanto previsión anticipada. Pero su polisemia abarca desde un diseño global de metas educativas, hasta la totalidad de acontecimientos escolares y extraescolares a los que se ve sometido un sujeto inmerso en el sistema.

Gimeno (1983, pg. 191) afirma la existencia de una confusión conceptual y terminológica en torno al concepto curriculum, que abarca “desde la restrictiva alusión al término currículo como un programa estructurado de contenidos disciplinares, hasta su laxa consideración como el conjunto de toda la experiencia que tiene el niño bajo la tutela de la escuela”. Pero reconoce que a pesar de la ambigüedad conceptual del término, este posee una profunda vitalidad.

Se suele considerar a Bobbit con sus obras The Curriculum (1918) y How to make a curriculum (1924) el primero que cita este concepto en un título. Pero Stenhouse (1984, pg. 25) afirma que el Shorter Oxford Dictionary define curriculum como un “curso, en especial un curso regular, de estudios en una escuela o una universidad. Registra su uso, desde el siglo XVII, lo cual marca quizá el comienzo en Gran Bretaña de tentativas sistemáticas y deliberadas para regularizar cursos de estudio”.

En los países anglosajones este concepto adquiere carta de naturaleza, pero no en los latinos, donde llega muy tarde. Así el Vocabulario de Pedagogía de Laeng (1968), el Vocabulaire de la Langue Pédagogique de Foulquie (1971), el Diccionario de la Real Academia Española (1971), el Diccionario de las Ciencias de la Educación de Anaya (Teoría de la Educación) (1984) ignoran este concepto. No sucede lo mismo con el Diccionario de las Ciencias de la Educación de Santillana (1983) y el Diccionario de la Real Academia (1984). Este utiliza el término currículo “como conjunto de estudios y prácticas destinados a que el alumno desarrolle plenamente sus posibilidades”.

Etimológicamente se entiende por curriculum “una carrera o curso”, entendido como “course of subject matter studies”. El concepto “curriculum vitae” no es sino la “carrera de vida”.

Esta diversidad conceptual aparece en algunas de las definiciones más representativas de curriculum que veremos a continuación de una manera histórica, lineal y secuencial.

Caswell y Campbell (1935) definen el curriculum como un conjunto de experiencias que los alumnos llevan a cabo bajo la orientación de la escuela.
Bestor (1958) entiende por curriculum un programa de conocimientos verdaderos, válidos y esenciales, que se trasmite, sistemáticamente en la escuela, para desarrollar la mente y entrenar la inteligencia.
Inlow (1966, pg. 7) afirma que el curriculum es “el esfuerzo conjunto y planificado de toda la escuela, destinado a conducir el aprendizaje de los alumnos hacia resultados de aprendizaje predeterminados”.
Johnson (1967, pg. 130) precisa: “En vista a las deficiencias de la definición popular actual diremos aquí que curriculum es una serie estructurada de objetivos del aprendizaje que se aspira a lograr. El curriculum prescribe (o por lo menos anticipa) los resultados de la instrucción”.
Wheeler (1967, pg. 15) indica: “Por curriculum entendemos las experiencias planificadas que se ofrecen al alumno bajo la tutela de la escuela”.
Foshay (1969) define el curriculum como “todas las experiencias que tiene un aprendiz bajo la guía de la escuela”.
Taba (1974) concreta que “el curriculum es en esencia un plan de aprendizaje”.
Stenhouse (1981, pg. 29) indica que “un curriculum es una tentativa para comunicar los principios y rasgos esenciales de un propósito educativo, de forma tal que permanezca abierto a discusión crítica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica”.
Beauchamp (1981, pg. 7) señala que el curriculum “es un documento escrito que diseña el ámbito y la estructuración del programa educativo proyectado para una escuela.”
Dieuzeide (1983) entiende por curriculum “una organización sistemática de actividades escolares destinadas a lograr la adquisición de un cierto número de conocimientos”.
Zabalza (1987, pg. 14) refleja esta concepción de curriculum como “el conjunto de los supuestos de partida, de las metas que se desea lograr y los pasos que se dan para alcanzarlas, el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes que se considera importante trabajar en la escuela años tras año”.
Coll (1987, pg. 31) concreta que “entendemos por curriculum el proyecto que preside las actividades educativas escolares, precisa sus intensiones y proporciona guías de acción adecuadas y útiles para los profesores que tiene la responsabilidad directa de su ejecución”.
Gimeno (1988, pg. 34) por su parte, afirma que el “curriculum es el eslabón entre la cultura y la sociedad exterior a la escuela y la educación, entre el conocimiento o la cultura heredados y el aprendizaje de los alumnos, entre la teoría (ideas, supuestos y aspiraciones) y práctica posible, dadas unas determinadas condiciones”. Y puntualiza aún más: “El curriculum es la expresión y concreción del plan cultural que una institución escolar hace realidad dentro de unas determinadas condiciones que matizan ese proyecto”.

Una vez secuenciadas las definiciones más significativas de curriculum o CURRÍCULO veamos los aspectos más representativos contenidos en ellas:

1. Estas definiciones oscilan entre estos dos extremos: o la consideración del curriculum como programa de intenciones escolares capaces de ser realizadas, o la pretensión de considerar el curriculum como el marco global cultural que incide en la escuela. En sentido más restringido se convierte el curriculum en diseño o proyecto curricular y en su sentido más amplio abarca la totalidad de elementos de la educación formal.

2. El transfondo común a la mayoría de las definiciones es su sentido anticipativo como previsión, pero proyectado a la práctica.

3. Las primeras definiciones suelen tener un marco más restringido próximo al concepto de programa escolar, las últimas suelen insistir en el contexto o escenario escolar y todos los factores que inciden en él, aunque esto no es necesariamente lineal.

4. Los conceptos de enseñanza y aprendizaje suelen ser prioritarios en las definiciones anteriores a la década de los setenta, mientras que posteriormente se insiste más en el análisis crítico-cultural de la escuela.

5. Estas definiciones responden al paradigma predominante en el momento en que son formuladas (conductismo, paradigma cognitivo, paradigma ecológico,...), aunque con matices diferentes.

6. Connelly y Lantz (1985) destacan dos dimensiones o criterios básicos a la hora de definir y confeccionar los curricula: por un lado una concepción finalista y tecnológica y por otro una dimensión personal y existencial. Unas definiciones, como hemos podido ver, insisten más en un aspecto que en el otro.

1.2. Diversos enfoques del término currículo o CURRÍCULO

Una vez enumeradas y vistas las diversas definiciones del término curriculum, trataremos de analizar con más precisión los diversos enfoques subyacentes en las mismas.

A. Clasificación de las teorías curriculares según Gimeno

Gimeno (1983, pg. 19) agrupa las diversa concepciones del curriculum en estos cinco grandes grupos “que poseen una relativa homogeneidad interna a la hora de afrontar los fenómenos y problemas del mismo”.

a. El curriculum como estructura organizada de conocimientos

El curriculum es entendido como un cuerpo organizado de conocimientos que se trasmiten sistemáticamente en la escuela.

Distingue tres posiciones teóricas:
· El esencialismo y perennialismo:
(Bestor, 1956) El curriculum es un programa estático y permanente de conocimientos verdaderos válidos y esenciales. Se convierte en una disciplina formal para entrenar la inteligencia y desarrollar la mente.
· La reforma del curriculum y la estructura de las disciplinas: (Schwab, 1964; Phenix, 1962; Bentley, 1970). El curriculum estructura el conocimiento científico de una manera lógica, en cuerpos organizados de conceptos y principios para ser trasmitidos académicamente en forma de disciplinas, mediante la metodología adecuada.
· El desarrollo de modos de pensamiento: (Belth, 1965) se entiende el curriculum como un proyecto integrador y equilibrado de contenidos y procesos, de conceptos y métodos, capaz de desarrollar modos peculiares y genuinos de pensamiento.

Para Dewey, aprender es aprender a pensar.

b. El curriculum como sistema tecnológico de producción

Se entiende por curriculum un diseño donde se especifican los resultados pretendidos en un sistema de producción. Es por ello una declaración estructurada de objetivos específicos y operativos de aprendizaje.

Como sistema tecnológico precisa una serie de competencias concretas a adquirir por los alumnos. Gagné (1966), concreta aún más y entiende por curriculum un conjunto de unidades de contenidos estructurados en una secuencia jerárquica.

Este modelo tecnológico de base conductual, ha sido el predominante durante muchos años (y en muchos casos aún sigue vigente). Sus principales representantes son Bobbit (1924), Popham y Baker (1970), Mager (1974), Callaham (1962), Estarellas (1972), Johnson (1967), Gagné (1966).

c. El curriculum como plan de instrucción.

El curriculum es un documento que planifica el aprendizaje que como plan de instrucción incluye con precisión y detalle objetivos, contenidos, actividades y estrategias de evaluación. Es una planificación racional de la intervención didáctica. Taba (1974) concreta los siguientes pasos: Selección y ordenación del contenido, elección de experiencias de aprendizaje y planes para lograr condiciones óptimas para que se produzca el aprendizaje.

Sus principales representantes son: McDonald (1966), Taba (1974), Beauchamp (1975).

d. El curriculum como conjunto de experiencias de aprendizaje

Esta concepción entendería el curriculum como “todas las oportunidades de aprendizaje que proporciona la escuela”. (Saylor y Alexander, 1966, pg. 5). Wheeler (1976) considera el curriculum como el conjunto de experiencias escolares planificadas.

Esta visión del curriculum resulta mucho más amplia y ello permite considerar las experiencias de aprendizaje no planificadas de una manera explícita (curriculum oculto). Incluiría las experiencias formales y no formales facilitadoras del aprendizaje.

Son numerosos los representantes de esta corriente y entre ellos podemos citar a Caswell y Campbell (1935), Tyler (1949). Fosay (1962), McKenzie (1964), Oliver et al. (1965), Doll (1978).

e. El curriculum como solución de problemas

Esta corriente enfatiza el carácter artístico de la enseñanza y el carácter singular de la práctica escolar. Por ello orienta el curriculum hacia la solución de problemas. Pretende que este proporcione bases y criterios generales para planificar, evaluar y justificar el proyecto educativo. Se convierte así en un proyecto flexible que indica principios y orientaciones sobre contenidos y procesos el qué, el cómo y el cuándo de la práctica escolar.

No desciende a concreciones precisas sobre la práctica escolar para facilitar la creatividad del profesor y su sentido artístico, sino que sólo enuncia principios generales y criterios para orientar la práctica escolar como un proceso de solución de problemas.

Los problemas escolares son situaciones y concretos, situados en un espacio y tiempo determinados, y es el profesor quien debe solucionarlos desde la perspectiva de un currículo abierto y flexible.

Los principales representantes de esta corriente, de amplia vigencia en la actualidad, son: Schwab (1969), Westbury (1972), Stenhouse (1975), Huebner (1976), Eisner (1979), Pinar (1979), Tanner (1980).

B. Clasificación de las teorías del curriculum según Pinar

Pinar (1983, pg. 231) agrupa las diversas concepciones del curriculum en estos tres supuestos:

a. Tradicionalistas
Se basan en la obra de Tyler (1949) de la que se realizan amplias y variadas relecturas. Su pretensión fundamental al diseñar el curriculum es dar “un servicio a los docentes”. Tratan de apoyarse en “la tradición del campo” y al escribir sobre el curriculum tienden a pensar en los profesores y en las escuelas.

Suelen utilizar el modelo burocrático, caracterizado por una orientación progresista, su posición ahistórica y la fidelidad al conductismo. Utilizan un modelo según McDonald caracterizado por la “racionalidad tecnológica”, en el que sobresalen los métodos de enseñanza basada en competencias y los paquetes modulares. Su pretensión es ayudar a los profesores interesados en el curriculum desde posiciones institucionales.

Entre los principales representantes, que cita Pinar, de esta corriente están: Tyler, Taba, Saylor, Tanner (D. Y L.), Neil y Zais. Este modelo es defendido por la ASCD (Asociación para la Supervisión y Desarrollo del Curriculum).

b. Empirismo conceptual

Los términos conceptual y empírico son utilizados en el mismo sentido que los científicos sociales. Parten de hipótesis (conceptos previos) para ser comprobadas mediante una investigación empírica rigurosa.

Tratan de aplicar los métodos de las ciencias sociales a la teoría e investigación del curriculum desde una perspectiva extensiva en tiempo y espacio, para poder llegar así a aplicaciones significativas. En general, desde otros campos, tratan de llegar a la educación como “tierra de todos”. Entienden la educación como un área que puede ser estudiada desde diversas disciplinas.

No obstante otros autores, como Walker, postulan otras metodologías tales como el estudio de casos y la etnometodología aún dentro de la misma escuela. Pero diremos que esta corriente, en su línea mayoritaria, se apoya en los estudios empiristas conceptuales del sociólogo R. Merton.

Sus principales representantes son: Posner, Stricke, Walker, Reid, Westbury. En general se agrupan en torno a la asociación AERA y publican Review of Educational Research.

c. Reconceptualismo

Utilizan una perspectiva cargada de valores y un planteamiento que intenta la emancipación política. Un reconceptualista tiende a considerar la investigación como un acto inevitablemente político, tanto como intelectual. No obstante el hincapié en lo político varía de unos autores a otros.

Postulan una metateoría y una filosofía de la ciencia para la elaboración del curriculum, desde una perspectiva crítica. La fenomenología y la teoría crítica de la sociedad son dos dimensiones básicas en una visión reconceptualista.

Sus principales representantes son: Apple, Mann, Molnar, Pinar, McGreen. Y los trabajos de Huebner y McDonald en su segunda etapa.

No nos detenemos más en este apartado ya que volveremos de nuevo al reconceptualismo con una mayor profundidad y precisión.

C. Clasificación de las teorías del curriculum según Mc Donald

McDonald (1975) establece los siguientes grupos, entre los teóricos del curriculum.

- Quienes consideran que la teoría curricular elaborada prescribe y guía.

- Quienes emplean la teoría del curriculum como validación empírica de variables.

- Quienes usan la teoría como crítica.


D. Clasificación del concepto curriculum según Zabalza

Zabalza (1987 b, pg. 80) considera que el término curriculum puede entenderse desde tres posibles enfoques o acepciones:

a) El curriculum como normativa oficial sobre la estructuración de los estudios a realizar por los alumnos en los diferentes niveles de enseñanza. Su eje estructural es la planificación a nivel de sistema educativo y abarcaría aspectos tales como la planificación educativa, la organización escolar, el diseño y evaluación de programas.
b) El curriculum como conjunto de oportunidades de aprendizaje que se ofrece a los alumnos en situaciones concretas. Trata de explicar lo que se pretende hacer y lograr en una situación dada de enseñanza para alcanzar ciertos propósitos formativos. Incluye aspectos más concretos tales como: la determinación de los objetivos de aprendizaje, la selección y organización de los contenidos, la previsión de las actividades a realizar o experiencias a ofertar a los alumnos, el diseño y manejo de materiales didácticos, la evaluación de los resultados. Se trata de un concepto de curriculum basado en la programación.
c) El curriculum como proceso educativo real, que se desarrolla en un contexto particular de enseñanza (centro, aula). Su pretensión es superar las desconexiones entre lo programado y lo que realmente se hace. Existe según ello un curriculum formal (previsiones) y un curriculum real (realizaciones). La cuestión básica radica, no en lo que es el currículo formal, sino en cómo se usa.
Sus aspectos básicos son: contexto del desarrollo curricular, dinámica ideográfica del aula, ecología curricular, principios de procedimiento.

2 comentarios:

Yuri Nuñez del Prado dijo...

Si quieren leer el articulo completo, vayan a "el rincon del vago", aqui les dejo el link:
http://html.rincondelvago.com/curriculo.html

Yuri Nuñez del Prado dijo...
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